28 de Junio de 2013
El segundo día en Potosí no iba a ser uno más. Teníamos pactado encontrarnos en la agencia Big Deal Tour a las 8.45hs, por eso nos levantamos un rato antes para acomodar las mochilas y desayunar. En la agencia dejaríamos el equipaje y sólo necesitaríamos algo de ropa de abrigo, agua y estar tranquilos para lo que vendría.
La visita consistía, según nos explicaron el día anterior, en visitar una Mina activa en el Cerro Rico de la ciudad de Potosí.
Cuando nos dimos cuenta eran las 8.20hs y no habíamos desayunado. Corrimos con las mochilas a recepción para pagar el hostel (30 Bs c/u por día) e inmediatamente ir al lugar frente al mercado central a tomar algo caliente. Llegamos al lugar y... Cerrado. A toda prisa llegamos a la oficina donde nos esperaban para salir, dejamos las mochilas y les pedimos por favor nos aguanten 10min para desayunar. Obviamente Pedro y Wilson no tenían drama, éramos los únicos que iríamos a la Mina. Luego de 3 cuadras cuesta arriba llegamos a Cherry's para pedir un café (Romi y Diego) y Ali un agua. Gigante café con una especie de factura que nos cobran carísimo (19 Bs en total) pero por lo menos tenemos algo en la panza.
Vuelta a la oficina (ahora en bajada, muy fácil jeje) y todo listo para salir. Vamos hacia el transporte que nos llevaría cuando aparecen 3 chicos que estaban en nuestro mismo hostel (llegaron durante la noche) y se paran a charlar con Pedro luego de saludarnos.
En ese momento quedó demostrado lo picante de Wilson y Pedro para vender, en menos de 5min los convencieron para venir a la Mina con nosotros. Ahora teníamos el grupo complero: Romi, Diego, Ali y 2 chicas (nunca entendimos los nombres por el inglés cerrado que hablaban) y Tyson (bautizado así por nuestro guía Wilson al no entender el nombre real). Estos chicos eran de Inglaterra, muy piolas realmente.
Primer parada: Mercado Minero
En este lugar, antes de ir a la Mina, se compra todo lo necesario para trabajar. Desde botas de goma especiales, casco de seguridad con luz (existen diferentes precios según la calidad), herramientas de trabajo, hasta dinamita (esto es de venta LIBRE en Potosí, mientras que en otros lugares del país no se permite la venta con tanta facilidad).
Pedro nos recomienda comprar refresco en botella de 2ltrs para dar como regalo a los mineros. Salimos y una cuadra para arriba continuaba el mercado. Ahora específicamente de alimentos, donde compramos una bolsa de hojas de coca (para regalar a los Mineros y para mascar nosotros).
Pedro nos recomienda comprar refresco en botella de 2ltrs para dar como regalo a los mineros. Salimos y una cuadra para arriba continuaba el mercado. Ahora específicamente de alimentos, donde compramos una bolsa de hojas de coca (para regalar a los Mineros y para mascar nosotros).
Segunda Parada: Ingenio Minero
El mineral (que está adherido a la piedra) llega a este lugar para ser separado y luego enviado a destino (Bolivia exporta el mineral y luego lo vuelve a importar ya que no tiene fábricas que los traten).
Wilson había quedado como nuestro guía luego de que nos cambiamos la ropa en la casa de Pedro (a unas pocas cuadras de este lugar). Ahí Pedro retornó a la oficina una vez que verificó que todos tengamos el casco con la luz, botas de goma (tenían todos los talles) y un pantalón y camisa para proteger nuestra ropa.
Wilson nos recomienda no tocar nada y seguirlo a él, nos recuerda que el acceso a este lugar es extremadamente exclusivo y puede ser muy peligroso. El ruido de las máquinas es infernal. Rodillos gigantes que muelen la piedra y luego pasan a un proceso químico (altamente tóxico) que deja el mineral listo para, luego de secarse, ser transportado.
Salimos del lugar de las máquinas y en un pequeño patio Wilson nos comenta los últimos detalles del proceso. Varios trabajadores descansan y se dispersan. En el lugar se trabaja las 24hs en turnos de 8hs. Luego que Wilson intercambie una palabras en Quechua dejamos nuestro primer presente: una botella de refresco y una bolsa de coca (como era la única que teníamos sacamos un puñado de hojas para el grupo y las dejamos en la mochila que nos habían dado). Además de las hojas de coca, en las mochilas llevábamos agua.
Wilson había quedado como nuestro guía luego de que nos cambiamos la ropa en la casa de Pedro (a unas pocas cuadras de este lugar). Ahí Pedro retornó a la oficina una vez que verificó que todos tengamos el casco con la luz, botas de goma (tenían todos los talles) y un pantalón y camisa para proteger nuestra ropa.
Wilson nos recomienda no tocar nada y seguirlo a él, nos recuerda que el acceso a este lugar es extremadamente exclusivo y puede ser muy peligroso. El ruido de las máquinas es infernal. Rodillos gigantes que muelen la piedra y luego pasan a un proceso químico (altamente tóxico) que deja el mineral listo para, luego de secarse, ser transportado.
Salimos del lugar de las máquinas y en un pequeño patio Wilson nos comenta los últimos detalles del proceso. Varios trabajadores descansan y se dispersan. En el lugar se trabaja las 24hs en turnos de 8hs. Luego que Wilson intercambie una palabras en Quechua dejamos nuestro primer presente: una botella de refresco y una bolsa de coca (como era la única que teníamos sacamos un puñado de hojas para el grupo y las dejamos en la mochila que nos habían dado). Además de las hojas de coca, en las mochilas llevábamos agua.
Tercera Parada: Entrada a la Mina
Mascando coca según las indicaciones de Susana (ella se sumó al grupo en la casa de Pedro y tenía un objetivo especial en el grupo: si alguien dentro de la Mina se descompensaba, ella lo sacaría y tranquilizaria.. Inexplicable el miedo que nos dio esto) nos encaminamos a la entrada de la Mina.
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| Una de las primeras fotos dentro de la mina, todavía con cara de susto |
El Cerro Rico tiene diferentes Minas que actualmente están siendo explotadas. Nuestro objetivo estaba a 4300 mts sobre el nivel del mar, por eso es indispensable la coca. Nos dio buen resultado a todos.
Bajamos del transporte y caminamos (con las botas es realmente difícil ya que son pesadas) hacia una especie de asentamiento. Unas precarias casillas alojaban a personas que viven en ese lugar y que también sirven para que los mineros guarden sus cosas. Saludando a los mineros que cruzábamos mientras ellos pedían refrescos o coca (Wilson nos recomendó que entreguemos los presentes solo cuando él nos diga), llegamos a la entrada por donde vimos salir 2 carros (la Mina está trazada en casi su totalidad por rieles que facilitan el transporte de material hacia el exterior) repletos de bolsas con mineral. Este material en bolsas de cargaba hacia el Ingenio Minero. Vimos nuestros primeros rostros de asombro al escuchar las edades los trabajadores: 17, 19 y 20 años.
Sin tiempo a reaccionar entramos a la Mina. El túnel era espacioso y la luz de cada casco iluminaba muy bien el camino. Adelante siempre Wilson, detrás Romi, luego Diego, los chicos de Inglaterra y atrás Ali y Susana. Indispensable es ir todos JUNTOS para evitar perderse o accidentarse (los carros cargados aparecen sin aviso previo y hay que salirse de los rieles ya que no tiene frenos y es la primer causa de accidentes).
Muy atrás quedó la entrada y ahora el túnel es más bajo y completamente oscuro. Mascar coca sigue siendo muy bueno ya que te oxigena. Todos nos apresuramos para seguir el ritmo de Wilson (nos gritó que venía un carro y en nuestro silencio pudimos escuchar el sumbido de las ruedas sobre los rieles).
Los mineros en un esfuerzo descomunal frenan el carro mientras todos nosotros permanecemos pegados a la pared fuera de peligro. Wilson intercambia palabras y nos presenta mientras los mineros aprovechan a descansar y recuperar el aliento (cada carro puede transportar una tonelada de material aproximadamente). Ahí dejamos otro presente luego de sacarnos unas fotos con ellos y hablar de su trabajo (excelente predisposición de los trabajadores para nosotros, meros turistas).
Muy atrás quedó la entrada y ahora el túnel es más bajo y completamente oscuro. Mascar coca sigue siendo muy bueno ya que te oxigena. Todos nos apresuramos para seguir el ritmo de Wilson (nos gritó que venía un carro y en nuestro silencio pudimos escuchar el sumbido de las ruedas sobre los rieles).
Los mineros en un esfuerzo descomunal frenan el carro mientras todos nosotros permanecemos pegados a la pared fuera de peligro. Wilson intercambia palabras y nos presenta mientras los mineros aprovechan a descansar y recuperar el aliento (cada carro puede transportar una tonelada de material aproximadamente). Ahí dejamos otro presente luego de sacarnos unas fotos con ellos y hablar de su trabajo (excelente predisposición de los trabajadores para nosotros, meros turistas).
El piso del túnel se llena de agua... agua estancada y contaminada vaya uno a saber con que. Romi avisa que sus pies se mojan, tal vez su bota está algo rota. No hay tiempo para ese detalle ya que debemos avanzar. Tierra que es mezcla con polvillo y agua hacen transformar el piso en una especie de barro espeso que no permite caminar tan fácil como al inicio.
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| Dos mineros empujando un carro con varias toneladas de mineral |
Wilson ordena descansar y reúne al grupo para asegurarse que todos estemos bien. Aprovechamos y recuperamos el aliento. Nos damos cuenta que nuestro pecho parece estar más comprimido y cuesta bajar el ritmo cardíaco. Tomar agua ayuda mucho y seguimos con la coca.
Nuevamente en marcha.. Y nuevamente el túnel se hace más bajo. Para que tengan un parámetro, una persona de 1,65mts de altura se tenía que agachar bastante flexionando las rodillas (algo así como el ejercicio llamado "sentadillas" que se realiza en los gimnasios). Este ejercicio que se extendía durante varios metros te sacaba todas las energías (más si tu altura es superior al 1,65mts).
Dos o tres paradas iguales a la anterior y nuevamente el agua y la coca dándonos aire. La temperatura cambia, ahora hace calor.. 25 °C o más. Wilson se da cuenta que el grupo está cansado y busca en un camino alternativo un descanso mostrando en las paredes los diferentes colores y explicando como se trabaja en betas o franjas dentro de la Mina. Además nos explica diferentes aspectos que caracterizan a los mineros. Nos sentamos dónde está descansando un minero, obviamente mascando coca. Wilson explica que la jornada laboral de ellos se rige por la cantidad de coca. Mascan un poco y eso les dura varias horas, ahí es momento de descanso. Muchos no almuerzan, ni salen a descansar para no perder tiempo. Sólo hay tiempo para renovar la coca y seguir trabajando.
Dos o tres paradas iguales a la anterior y nuevamente el agua y la coca dándonos aire. La temperatura cambia, ahora hace calor.. 25 °C o más. Wilson se da cuenta que el grupo está cansado y busca en un camino alternativo un descanso mostrando en las paredes los diferentes colores y explicando como se trabaja en betas o franjas dentro de la Mina. Además nos explica diferentes aspectos que caracterizan a los mineros. Nos sentamos dónde está descansando un minero, obviamente mascando coca. Wilson explica que la jornada laboral de ellos se rige por la cantidad de coca. Mascan un poco y eso les dura varias horas, ahí es momento de descanso. Muchos no almuerzan, ni salen a descansar para no perder tiempo. Sólo hay tiempo para renovar la coca y seguir trabajando.
Llueven las preguntas hacia el minero (no recuerdo el nombre) que amablemente y con timidez contesta.
Ya recuperados continuamos camino. Cuando contratamos el tour nos explicaron que la travesía dentro de la Mina era de 2hs y que el camino se extendía por unos 2km (de lado a lado del cerro).. Nadie tenía idea de lo que quedaba o el tiempo que había pasado, solo había que seguir. Más túneles pequeños (Diego en un pequeño tramo de unos metros necesitó arrastrarse para pasar) dónde era común escuchar como golpeaba el casco contra el techo de los más altos.
En un momento el túnel se agranda.. Y vemos unas escaleras. Romi que estaba segunda atrás de Wilson comienza a subir pero no era fácil. Tensión era lo que se respiraba ya que las manos se resbalaban y las botas casi no cabían en los precarios escalones. Primera escalera subida pero había más..para completo la segunda había que poner un pié en una especie de fierro en la piedra y era negocio no mirar para abajo. La última escalera la completamos todos pero nos preocupamos por Ali que estaba muy cansado y demoró en subir.
Nos sentamos y ahí estaba El Tío. Para los que no sepan que es, nos explicaron que los mineros desde la época colonial adoraban a una figura con ese nombre y que si ellos le ofrecían culto el Tío les daba buen mineral y evita accidentes. Wilson explica el ritual y lo realiza. El mismo implica tomar unos buenos tragos de alcohol de caña (96 grados de alcohol) y dejar un par de ofrendas (cigarrillos y coca).
Hicimos el ritual nosotros también, nos despedimos del Tío y seguimos viaje.
Última etapa, túneles más anchos pero durante poco tiempo. Otra vez se hace bajito y aparecen las estalactitas de sulfato de plata totalmente tóxico. El color verde turquesa nos hace parar a mirar pero sin tocar.
Nuevo desvío, ahora para hablar con mineros que estaban en pleno trabajo. Subimos de 2 en 2 para ver la operación. Tres mineros hablan con nosotros. Muy cordiales, pero algo apresurados nos avisan que en unos minutos dinamitaran en ese lugar (esto no es mentira). Bajamos y suben otros 2, y aprovechamos a charlar con Pedro. Sus hermanos son los de arriba, tiene 4 hijos ya recibidos: Ing en sistemas, Contador, Economista y otro estudiando. Ninguno trabajó en la Mina, no hizo falta ya que el con 58 años fue el sustento para sus estudios. Nos cuenta que le gusta el fútbol y que jugó en Potosí. Wilson avisa que tenemos que apurar.. Últimos metros y empezamos a respirar aire algo menos lleno de polvillo. Es la salida, hay luz y nuestro aliento no se identifica entre tanta alegría por estar afuera.
La experiencia vivida es realmente increíble. Lo mucho que trabajan esas personas ahí dentro y con mínimas condiciones de seguridad muestran una realidad diferente a la que no estamos acostumbrados. A pesar de los nervios vividos, la sensación de encierro y la falta de aire más de una vez, la travesía dentro de la Mina es altamente recomendable.
Nos reunimos y bajamos la montaña hasta el transporte. Wilson no nos comentó de los accidentes y muertes hasta ese momento. Ahora si todos mas relajados y contentos por la experiencia llegamos a la casa de Pedro nos sacamos la ropa de mineros y saludamos a los guías que nos piden para la próxima visita alfajores (jorgito y Capitán del Espacio jejej mucho no conocen de alfajores).
Volvimos a la oficina donde Pedro nos invitó a dejar nuestro grafiti sobre la pared, hablamos un rato y descansamos. Ahí conocimos al El Tico, un flaco de Costa Rica que nos dio algunos consejos y datos para otros destinos futuros.
Comimos en el mercado central todos juntos y luego otra despedida. Nosotros con Ali nos tomamos un colectivo hacia la nueva terminal (gigante y con una manera muy particular de vender los pasajes...a los gritos).
Ticket a Sucre en mano (15 Bs c/u) y despidiéndonos de Ali, esperamos la llegada del cole y partimos.
Nota de color, para salir de la terminal de Potosí y subirse al cole cobran" derecho de uso de Terminal " de 2 Bs c/u.
Ticket a Sucre en mano (15 Bs c/u) y despidiéndonos de Ali, esperamos la llegada del cole y partimos.
Nota de color, para salir de la terminal de Potosí y subirse al cole cobran" derecho de uso de Terminal " de 2 Bs c/u.


























