Y si..después de 4 semanas de viaje, dejamos atrás a Bolivia. Y el balance es raro.
Veníamos preparados para encontrar algo mas complicado, de tanto leer y escuchar campanas de afuera. Que la comida es durísima, que seguro terminan intoxicados con algo callejero, que la mugre, que los baños, que la altura...bla bla bla bla! Por suerte (y tal vez no tanta suerte sino cuestión de haber tomado leves precauciones..por ejemplo en la calle mirar bien que es lo que se come, y las condiciones mínimas de higiene cuidarlas también. La rotación de alimentos con tanta gente que circula en todos lados es mucha..así que en mal estado es raro que esté algo, pero sí, por ahí contaminado, y si no hay mucha higiene y no se limpian bien los alimentos pueden caer mal) pasamos un mes sin una sola indigestión y comiendo día a día en los mercados. Nos probamos todas las empanadas, las humitas, tamales, panes, y nada de eso fue problema.
Ojo con el juguito en bolsas (venden jugos de frutas y te lo dan en bolsita de nylon con sorbete)! Eso sí viene derecho del agua de la canilla, y es el candidato número 1 a causar intoxicación. Por las dudas ni lo probamos.
Cualquier persona que venga sin pretenciones de lujos ni comodidades extremas (hasta el hotel más caro y de más estrellas seguramente tenga alguna falencia y algún faltante de comodidad) seguramente disfrutará su viaje por aquí.
Bolivia tiene unos lugares que jamás creímos encontrar. Una diversidad de paisajes increíble. Cordillera, lagos y lagunas a 4000 msnm (eso es alucinante), montañas, selvas, para todos los gustos! El país no es muy grande, pero puede llevar meses y meses recorrerlo con intensidad. Cada lugar tiene lo suyo para dar.
Pero una cosa que se ve aun muy latente, es el azotamiento (al igual que toda América latina) que ha sufrido la región en la época de colonización. La cultura aun está muy viva, la defienden con uñas y dientes. Pero se siente muy a flor de piel el dolor, el resentimiento, el sometimiento. La personalidad de su gente puede chocar y hasta molestar al viajero (nos ha costado manejar eso en ciertas ocasiones como ya lo hemos contado en cada lugar). Hay que entender que no es algo personal con nadie, sino un dolor presente que aún no se supera, pero es lo que hace que su cultura siga en pie. El tema de retratarlos por su vestimenta, su manera de cocinar, de comer etc, es algo que molestaría a cualquiera. De pronto que venga un extranjero a nuestro país y nos saque fotos a cada paso que damos creo que no es cómodo para nadie y cualquiera se sentiría invadido en su privacidad.
Notamos que no les interesa modificar en absoluto su estilo de vida para darle comodidades al turista, y eso nos parece perfecto. Es más, renegamos cuando vemos ese tipo de cosas con carteles bilingües y menúes americanos o lo que sea. A nuestro parecer cada país debería conservar lo suyo (zafar un poco de tanta globalización), y eso es lo que marca la diferencia en viajar de un lado al otro, porque al final estar en Bolivia, Argentina, París, Africa, o donde fuera, no tendría ninguna diferencia si nos movemos entre shoppings, hoteles 5 estrellas y Mc Donals, no?
viernes, 26 de julio de 2013
RESEÑA BOLIVIANA
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Chicos! Muy bueno el blog. Sigan disfrutando este viaje maravilloso...
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